jueves, 7 de abril de 2016

De Tristeza a Gozo.

Juan 16,20De cierto, de cierto os digo, que vosotros llorareis y lamentareis, y el mundo se alegrara; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo.”
Jesús preparaba a sus discípulos para la hora en que él había de morir.. y les decía, vosotros llorareis y lamentareis, y el mundo se alegrara. Aquellos que amaban a Jesús iban a llorar y lamentarse cuando llegara ese día, mientras que aquellos que desearon su muerte estarían alegres, Pero Jesús consolaba a sus discípulos con estas palabras: Pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo. Siempre que Jesús les daba lo que parecía una mala noticia, siempre terminaba con una palabra de aliento, de ánimo, con una palabra de esperanza. Jesús sabia que al tercer día, él iba a resucitar y sus discípulos lo volverían a ver, y entonces aquel lloro, aquel lamento, aquella tristeza se iba a convertir en Gozo.
Juan 20:19-20 dice: “Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros. 20 Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor.”
Muchas cosas cambiaron cuando venimos a los pies de Cristo. Yo creo que la mayoría de nosotros cuando aceptamos a Jesucristo, teníamos la impresión de que desde ese día en adelante, todo iba a ser diferente, y teníamos razón, la Biblia dice: De modo que si alguno esta en Cristo nueva criatura es, las cosas viejas pasaron y he aquí todas son hechas nuevas. (2 Corintios 5:17.) Nuestra forma de pensar cambio, nuestra forma de vivir cambio, nuestra forma de hablar cambio y muchas cosas que antes hacíamos cambiaron, se fueron los vicios, se fueron las malas palabras de nuestra boca, se fueron las malas costumbres, y muchas otros cosas, pero, hay algunas cosas que no se han terminado y esas son el llanto, el lamento, la tristeza, la aflicción, y la angustia, los problemas que día tras día son parte de las vida de los creyentes. Jesús mismo nos lo dijo: "Estas cosas os he hablado para que en mi tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, Yo he vencido al mundo." Juan 16:33
El mundo se lamenta: La gente en el mundo se lamenta, llora, gime, y no hay nada ni nadie que les pueda consolar.. Quizás por algún instante, con alcohol, en el baile, en los hombres, en las mujeres, en tantas cosas que el mundo ofrece.
Pero todo eso no puede llenar el vacío que solo Jesús puede llenar. Usted habrá escuchado en las noticias de personas que cuando han tenido crisis financieros se han quitado la vida, Padres de familia que han matado a sus hijos y su familia entera porque tuvieron una crisis en su hogar. no tenia a Jesús entonces no había esperanza para él. El mundo busca la salida más fácil  porque no tienen a Jesús. No hay consuelo para ellos, no hay quien por ellos, porque la Biblia dice: “Sin mi nada podéis hacer” y por más que tratan de encontrar algo o alguien que los consuele, será imposible si no se rinden a Jesús.
Quizás estas pasando problemas. Quizás últimamente, tu has estado teniendo muchos problemas y has llorado tanto, has estado triste, ha habido lamento. Nosotros no somos como los que no tienen esperanza. Siempre Dios tiene una palabra de aliento para ti, una palabra de consuelo, de ánimo de esperanza. Tu tristeza se convertirá en gozo. Todos pasamos momentos difíciles. Todos pasamos momentos difíciles en nuestras vidas. Momentos cuando tu tienes que llorar, momentos cuando la vida te da golpes tan fuertes que sientes que no vas a soportar y tu tienes que llorar porque es algo bien normal, bien natural, pero viene Dios y te da palabra de aliento, palabras de animo, de esperaza y tu empiezas a sentir nuevas fuerzas. Pero el problema esta en que muchas veces aunque Dios venga y nos dé palabras de animo, de aliento, de esperanza, parece ser que nosotros no queremos ser consolados sino que queremos pasar todo el tiempo lamentándonos por cosas que ya pasaron, cosas que ya quedaron atrás y por más que Dios nos hable no queremos soltar nuestro pasado. Aunque Dios dijo que tendríamos aflicciones, el propósito de él no es que nos pasemos toda la vida lamentándonos por los problemas.
Muchos se lamentan por cosas que pasaron hace tiempo, y toda su vida pasan lamentándose. Y empezamos quizás a recordar cosas del pasado, cosas del ayer que no le permiten a Dios hacer las cosas que él quiere hacer con nuestro presente y así nunca lograremos ver el futuro que Dios tiene para nosotros. Es por eso que dice la Biblia
"No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. 19 He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad." Isaías 43:18-19 
Dios quiere hacer cosas nuevas en nuestra vida, en nuestras iglesias, pero Mientras nosotros nos sigamos acordándonos de las cosas pasadas, Nunca vamos a ver lo que Dios quiere hacer en nuestras vidas, en nuestra iglesia en nuestros hogares.
Será que toda la vida vamos a estar lamentándonos diciendo: Recuerdo cuando yo oraba de esta forma, Recuerdo cuando yo sentía la presencia de Dios, Recuerdo cuando hablaba en lenguas, Recuerdo cuando predicaba con poder y unción, Recuerdo cuando ponía mis manos sobre los enfermos, Recuerdo cuando profetizaba. Y puros recuerdos y lamento, asta suspiramos cuando recordamos los viejos tiempos. ¿Como Dios va a ser algo nuevo hoy, si no podemos soltar el ayer? Vivimos de puros recuerdos y recuerdos, y nos lamentamos y cuando venimos a la casa de Dios no podemos gozarnos ante su presencia, porque mientras otros que han venido tristes, que han venido con problemas, que han venido afligidos, se están gozando cantando Diciendo le a Dios, Has cambiado mi lamento en baile.  Otros que también traen problemas, que también están tristes,  Se quedad en sus asientos lamentándose por sus problemas.
Hay grandes hombres de la Biblia que pasaron momentos difíciles en sus vidas, lloraron, gimieron, pero no se quedaron lamentándose sino que se fortalecieron en Jehová de los Ejércitos. El poderoso en batalla, El fuerte y Temible. (1 Samuel 30:1:6) La Biblia dice que David y sus hombres llegaron a Siclag habían sido invadidos por los Amalecitas, y dice la Biblia que habían asolado a Siclag y le habían prendido fuego. Dice la Biblia que se habían llevado cautivas a las mujeres y a todos los que estaban allí, desde el menor hasta el mayor; Pero a nadie habían dado muerte, sino se los habían llevado al seguir su camino. El enemigo a venido atacando tu vida, tus hijos, tu hogar, a la iglesia, a nuestros jóvenes, pero no los a podido matar porque Dios no ha hecho una promesa de salvarlos..
Cuando llego David y sus hombres a la ciudad y se dieron cuenta que la ciudad estaba quemada, y sus mujeres y sus hijos e hijas habían sido llevados cautivos, dice la Biblia. v. 4: "Entonces David y la gente que con el estaba alzaron su voz y lloraron, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar." ¿Cuanto tiempo has estado llorando, por tu familia, por tu ministerio, por tus hijos? ¿Qué es lo que el enemigo te ha venido a robar? Quizás ya no te quedan fuerzas.
Quiero decirte una cosa, si el enemigo, nos ha robado algo, no es porque él pueda, si no porque nosotros se lo permitimos. Pero podemos recuperar lo que Dios nos ha dado y el enemigo nos ha quitado. Dios a ti te ha dado la autoridad y el poder para vencer a tu enemigo. Solamente tienes que aprender a fortalecerte en él. Dice la Biblia que David y sus hombres lloraron en alta voz, asta que les faltaron las fuerzas. Todo el pueblo estaba en amargura de alma, por lo que sus enemigos habían hechos. Todos pero ninguno tomo la iniciativa de hacer algo por recuperar lo que habían perdido. Pero David, que sabía quien era su fortaleza, David que decía: Jehová es la fortaleza de mi vida, dice: Mas David se fortaleció en Jehová. David a pesar de su tristeza, a pesar de su dolor, a pesar de todo, no se quedo tirado, no se quedo lamentándose, diciendo, " bueno ya me robaron a mis mujeres, a nuestros hijos y hijas, ya para que seguir. ¡No no no! El se fortaleció en Jehová, y se levanto y consulto a Jehová y dice la Biblia que Jehová le dijo que los siguiera y que libraría a los cautivos. Dice la Biblia que David libro todo lo que los amalecitas les habían robado y no les falto nada. Y todo lo que su enemigo le había tomado, todo lo recupero.   
Todo lo que el enemigo te ha robado, todo lo recuperas, no te faltara nada! Y tendrá que devolvértelo siete veces mas, Si nosotros nos dejamos de lamentar, olvidamos el pasado, y seguimos peleando vamos a ver 7 veces más la Gloria de Dios en nuestras vidas.  Dios va a ser la obra perfecta. Dios a prometido que la Gloria postrera será mayor que la primera. (Hageo 2:9)
Vemos la historia de Jeremías, sus propios amigos querían verlo destruido, y aunque se lamentaba, aunque le dolía, auque quiso dejarlo todo tirado y ya no acordarse mas de su Dios, ni hablar mas en Su Nombre, había en su corazón como un fuego ardiente metido en sus huesos, y aunque quiso sufrirlo, no pudo. El sabia que a pesar de todo lo que estaba pasando Jehová estaba con él como poderoso gigante, y él le iba a Cantar a Jehová por librarlo. Su lamento, se convirtió en baile, su tristeza en alegría. Tal vez el enemigo te ha estado acusando porque le fallaste a tu Dios y tu ya le pediste perdón a Dios pero la culpabilidad no te deja en paz. Te has estado lamentando, y quisieras cambiar tu pasado pero ya no se puede, el pasado no lo puedes cambiar pero tu presente si, si te fortaleces en el Señor. Dice la Biblia que Pedro después que le dijo al Señor que estaba dispuesto hasta morir con Él, lo negó tres veces y lloro amargamente  (Lucas 22:54-62.)
Pero ese mismo Pedro no se quedo postrado lamentándose toda su vida por un fracaso sino que se levanto y después ese mismo Pedro que negó a Jesús tres veces después le sirvió a Dios mas fuerte, y con su sombra los enfermos se sanaban. Jesús le dijo a sus discípulos: vuestra tristeza se convertirá en gozo.
Salmos 126:1-3, 5-6 “Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion, seremos como los que sueñan. 2 Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos. 3 Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres. 5 Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. 6 Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.” 
Isaías 51:11 “Ciertamente volverán los redimidos de Jehová; volverán a Sion cantando, y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas; tendrán gozo y alegría, y el dolor y el gemido huirán.” 
Quizás hoy te goces, hoy te llenes de Dios, pero no sabemos que traerá el día de mañana.  Lo cierto es que quizás hoy lloramos, hoy hay lamento, hoy hay tristeza, pero vendrá el día glorioso en que estaremos con Jesús y nadie nos podrá quitar nuestro gozo. Llegara el día en que Él enjugara toda lágrima de nuestros ojos, llegara el día en que el gozo será perpetuo y nadie ni nada nos los quitara.  Amen.

 Juan 16,20De cierto, de cierto os digo, que vosotros llorareis y lamentareis, y el mundo se alegrara; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo.”
Jesús preparaba a sus discípulos para la hora en que él había de morir.. y les decía, vosotros llorareis y lamentareis, y el mundo se alegrara. Aquellos que amaban a Jesús iban a llorar y lamentarse cuando llegara ese día, mientras que aquellos que desearon su muerte estarían alegres, Pero Jesús consolaba a sus discípulos con estas palabras: Pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo. Siempre que Jesús les daba lo que parecía una mala noticia, siempre terminaba con una palabra de aliento, de ánimo, con una palabra de esperanza. Jesús sabia que al tercer día, él iba a resucitar y sus discípulos lo volverían a ver, y entonces aquel lloro, aquel lamento, aquella tristeza se iba a convertir en Gozo.
Juan 20:19-20 dice: “Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros. 20 Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor.”
Muchas cosas cambiaron cuando venimos a los pies de Cristo. Yo creo que la mayoría de nosotros cuando aceptamos a Jesucristo, teníamos la impresión de que desde ese día en adelante, todo iba a ser diferente, y teníamos razón, la Biblia dice: De modo que si alguno esta en Cristo nueva criatura es, las cosas viejas pasaron y he aquí todas son hechas nuevas. (2 Corintios 5:17.) Nuestra forma de pensar cambio, nuestra forma de vivir cambio, nuestra forma de hablar cambio y muchas cosas que antes hacíamos cambiaron, se fueron los vicios, se fueron las malas palabras de nuestra boca, se fueron las malas costumbres, y muchas otros cosas, pero, hay algunas cosas que no se han terminado y esas son el llanto, el lamento, la tristeza, la aflicción, y la angustia, los problemas que día tras día son parte de las vida de los creyentes. Jesús mismo nos lo dijo: "Estas cosas os he hablado para que en mi tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, Yo he vencido al mundo." Juan 16:33
El mundo se lamenta: La gente en el mundo se lamenta, llora, gime, y no hay nada ni nadie que les pueda consolar.. Quizás por algún instante, con alcohol, en el baile, en los hombres, en las mujeres, en tantas cosas que el mundo ofrece.
Pero todo eso no puede llenar el vacío que solo Jesús puede llenar. Usted habrá escuchado en las noticias de personas que cuando han tenido crisis financieros se han quitado la vida, Padres de familia que han matado a sus hijos y su familia entera porque tuvieron una crisis en su hogar. no tenia a Jesús entonces no había esperanza para él. El mundo busca la salida más fácil  porque no tienen a Jesús. No hay consuelo para ellos, no hay quien por ellos, porque la Biblia dice: “Sin mi nada podéis hacer” y por más que tratan de encontrar algo o alguien que los consuele, será imposible si no se rinden a Jesús.
Quizás estas pasando problemas. Quizás últimamente, tu has estado teniendo muchos problemas y has llorado tanto, has estado triste, ha habido lamento. Nosotros no somos como los que no tienen esperanza. Siempre Dios tiene una palabra de aliento para ti, una palabra de consuelo, de ánimo de esperanza. Tu tristeza se convertirá en gozo. Todos pasamos momentos difíciles. Todos pasamos momentos difíciles en nuestras vidas. Momentos cuando tu tienes que llorar, momentos cuando la vida te da golpes tan fuertes que sientes que no vas a soportar y tu tienes que llorar porque es algo bien normal, bien natural, pero viene Dios y te da palabra de aliento, palabras de animo, de esperaza y tu empiezas a sentir nuevas fuerzas. Pero el problema esta en que muchas veces aunque Dios venga y nos dé palabras de animo, de aliento, de esperanza, parece ser que nosotros no queremos ser consolados sino que queremos pasar todo el tiempo lamentándonos por cosas que ya pasaron, cosas que ya quedaron atrás y por más que Dios nos hable no queremos soltar nuestro pasado. Aunque Dios dijo que tendríamos aflicciones, el propósito de él no es que nos pasemos toda la vida lamentándonos por los problemas.
Muchos se lamentan por cosas que pasaron hace tiempo, y toda su vida pasan lamentándose. Y empezamos quizás a recordar cosas del pasado, cosas del ayer que no le permiten a Dios hacer las cosas que él quiere hacer con nuestro presente y así nunca lograremos ver el futuro que Dios tiene para nosotros. Es por eso que dice la Biblia
"No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. 19 He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad." Isaías 43:18-19 
Dios quiere hacer cosas nuevas en nuestra vida, en nuestras iglesias, pero Mientras nosotros nos sigamos acordándonos de las cosas pasadas, Nunca vamos a ver lo que Dios quiere hacer en nuestras vidas, en nuestra iglesia en nuestros hogares.
Será que toda la vida vamos a estar lamentándonos diciendo: Recuerdo cuando yo oraba de esta forma, Recuerdo cuando yo sentía la presencia de Dios, Recuerdo cuando hablaba en lenguas, Recuerdo cuando predicaba con poder y unción, Recuerdo cuando ponía mis manos sobre los enfermos, Recuerdo cuando profetizaba. Y puros recuerdos y lamento, asta suspiramos cuando recordamos los viejos tiempos. ¿Como Dios va a ser algo nuevo hoy, si no podemos soltar el ayer? Vivimos de puros recuerdos y recuerdos, y nos lamentamos y cuando venimos a la casa de Dios no podemos gozarnos ante su presencia, porque mientras otros que han venido tristes, que han venido con problemas, que han venido afligidos, se están gozando cantando Diciendo le a Dios, Has cambiado mi lamento en baile.  Otros que también traen problemas, que también están tristes,  Se quedad en sus asientos lamentándose por sus problemas.
Hay grandes hombres de la Biblia que pasaron momentos difíciles en sus vidas, lloraron, gimieron, pero no se quedaron lamentándose sino que se fortalecieron en Jehová de los Ejércitos. El poderoso en batalla, El fuerte y Temible. (1 Samuel 30:1:6) La Biblia dice que David y sus hombres llegaron a Siclag habían sido invadidos por los Amalecitas, y dice la Biblia que habían asolado a Siclag y le habían prendido fuego. Dice la Biblia que se habían llevado cautivas a las mujeres y a todos los que estaban allí, desde el menor hasta el mayor; Pero a nadie habían dado muerte, sino se los habían llevado al seguir su camino. El enemigo a venido atacando tu vida, tus hijos, tu hogar, a la iglesia, a nuestros jóvenes, pero no los a podido matar porque Dios no ha hecho una promesa de salvarlos..
Cuando llego David y sus hombres a la ciudad y se dieron cuenta que la ciudad estaba quemada, y sus mujeres y sus hijos e hijas habían sido llevados cautivos, dice la Biblia. v. 4: "Entonces David y la gente que con el estaba alzaron su voz y lloraron, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar." ¿Cuanto tiempo has estado llorando, por tu familia, por tu ministerio, por tus hijos? ¿Qué es lo que el enemigo te ha venido a robar? Quizás ya no te quedan fuerzas.
Quiero decirte una cosa, si el enemigo, nos ha robado algo, no es porque él pueda, si no porque nosotros se lo permitimos. Pero podemos recuperar lo que Dios nos ha dado y el enemigo nos ha quitado. Dios a ti te ha dado la autoridad y el poder para vencer a tu enemigo. Solamente tienes que aprender a fortalecerte en él. Dice la Biblia que David y sus hombres lloraron en alta voz, asta que les faltaron las fuerzas. Todo el pueblo estaba en amargura de alma, por lo que sus enemigos habían hechos. Todos pero ninguno tomo la iniciativa de hacer algo por recuperar lo que habían perdido. Pero David, que sabía quien era su fortaleza, David que decía: Jehová es la fortaleza de mi vida, dice: Mas David se fortaleció en Jehová. David a pesar de su tristeza, a pesar de su dolor, a pesar de todo, no se quedo tirado, no se quedo lamentándose, diciendo, " bueno ya me robaron a mis mujeres, a nuestros hijos y hijas, ya para que seguir. ¡No no no! El se fortaleció en Jehová, y se levanto y consulto a Jehová y dice la Biblia que Jehová le dijo que los siguiera y que libraría a los cautivos. Dice la Biblia que David libro todo lo que los amalecitas les habían robado y no les falto nada. Y todo lo que su enemigo le había tomado, todo lo recupero.   
Todo lo que el enemigo te ha robado, todo lo recuperas, no te faltara nada! Y tendrá que devolvértelo siete veces mas, Si nosotros nos dejamos de lamentar, olvidamos el pasado, y seguimos peleando vamos a ver 7 veces más la Gloria de Dios en nuestras vidas.  Dios va a ser la obra perfecta. Dios a prometido que la Gloria postrera será mayor que la primera. (Hageo 2:9)
Vemos la historia de Jeremías, sus propios amigos querían verlo destruido, y aunque se lamentaba, aunque le dolía, auque quiso dejarlo todo tirado y ya no acordarse mas de su Dios, ni hablar mas en Su Nombre, había en su corazón como un fuego ardiente metido en sus huesos, y aunque quiso sufrirlo, no pudo. El sabia que a pesar de todo lo que estaba pasando Jehová estaba con él como poderoso gigante, y él le iba a Cantar a Jehová por librarlo. Su lamento, se convirtió en baile, su tristeza en alegría. Tal vez el enemigo te ha estado acusando porque le fallaste a tu Dios y tu ya le pediste perdón a Dios pero la culpabilidad no te deja en paz. Te has estado lamentando, y quisieras cambiar tu pasado pero ya no se puede, el pasado no lo puedes cambiar pero tu presente si, si te fortaleces en el Señor. Dice la Biblia que Pedro después que le dijo al Señor que estaba dispuesto hasta morir con Él, lo negó tres veces y lloro amargamente  (Lucas 22:54-62.)
Pero ese mismo Pedro no se quedo postrado lamentándose toda su vida por un fracaso sino que se levanto y después ese mismo Pedro que negó a Jesús tres veces después le sirvió a Dios mas fuerte, y con su sombra los enfermos se sanaban. Jesús le dijo a sus discípulos: vuestra tristeza se convertirá en gozo.
Salmos 126:1-3, 5-6 “Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion, seremos como los que sueñan. 2 Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos. 3 Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres. 5 Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. 6 Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.” 
Isaías 51:11 “Ciertamente volverán los redimidos de Jehová; volverán a Sion cantando, y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas; tendrán gozo y alegría, y el dolor y el gemido huirán.” 
Quizás hoy te goces, hoy te llenes de Dios, pero no sabemos que traerá el día de mañana.  Lo cierto es que quizás hoy lloramos, hoy hay lamento, hoy hay tristeza, pero vendrá el día glorioso en que estaremos con Jesús y nadie nos podrá quitar nuestro gozo. Llegara el día en que Él enjugara toda lágrima de nuestros ojos, llegara el día en que el gozo será perpetuo y nadie ni nada nos los quitara.  Amen.


          



0 comentarios:

Publicar un comentario